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COMUNICACIONES
AEREAS Y AEROFILATELIA
El formidable desarrollo de las comunicaciones humanas en menos
de un siglo, tiene en los sellos de correo la más genuina
representación y en ellas puede seguirse paso a paso ese
movimiento que superando el largo camino terrestre, fluvial y marítimo,
institucionalizó el correo e hizo del avión la máquina
prodigiosa que ha achicado el mundo y lo ha proyectado hacía
el infinito.
A finales del siglo XIX y en los albores del siglo XX muy pocos
creen en el avión y en las posibilidades que encierra, pero
en la primera década de este siglo el progreso es evidente,
tanto que en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) cambian bruscamente
las estructuras militares, pues los en debles aparatos aéreos
mecánicos obligan a cerrar la contienda y con la paz en sus
alas inician una etapa en que el transporte de personas, correo
y objetos rompe todas las fronteras, enlazando ciudades y países.
La riqueza de motivos en las emisiones de sellos postales dedicadas
expresamente para este nuevo sistema de transporte y el crecíente
número de vuelos da origen a la Aerofílatelia, especialidad
en el coleccionísmo de sellos de correo aéreo, tarjetas
postales, cartas postales, aerogramas, cubiertas voladas crónicas,
documentos, cachets, marcas, viñetas, como recuerdo y permanente
constancia de una hazaña que abre la puerta a los itinerarios
fijos regularizadores de un servicio que se impone por sí
mismo.
En los años treinta y cuarenta, el avión ya no es
novedad para nadie: aumenta potencia, velocidad, seguridad, autogiro,
el dirigible asombra por sus atrevimientos técnicos. Los
primeros vuelos se multiplican. Son continentales. Las nuevas rutas
llevan a la gente y al correo a todas partes con rapidez y ya no
es proeza dar la vuelta al globo terrestre en contadas horas, por
impulso de las líneas comerciales de aviación.
La Segunda Gran Guerra Mundial (1939-1945), es ganada por el avión
que, asociado a otros elementos formados a su rededor, rompe la
barrera del sonido y ayuda a llegar a otros planetas.
Contemporáneamente, algunos sostienen que la temática
o especialización ha perdido actualidad, no porque haya envejecido
vertiginosamente, ni que haya disminuido en importancia, sino que
por el contrario, su avance ha sido tan espectacular, que en los
días que vivimos, lo que comenzó siendo la parte de
un todo, ha llegado a absorber el espectro en su totalidad, con
el incréible empuje de la aviación que nadie pudo
prever. Otros creen que el hecho histórico del correo es
uno solo y que habiéndose actualizado permanentemente por
la necesidad del servicio. no abandona con todo los cauces impuestos
por su naturaleza y tanto vale la ultramoderna forma supersónica
quizás también aeroespacial, como la anciana y tradicional
del coche con tracción animal que supervive aún en
los lugares de mayor adelanto, para remarcar la paradoja y simultáneamente
dejar líbre el camino para otros primeros vuelos que siempre
habrá por nuevas rutas, nuevos servicios, nuevas máquinas,
nuevas transportadoras, nuevas e ímpostergables necesidades.
Sea de esto lo que fuere y sin tornar partido por ninguna posición,
hemos de ser neutrales y ubicar el asunto en su justa dimensión.
El correo aéreo, como uno de los logros conseguidos por el
hombre de hoy y la temática de la Aerofilatelia, como el
depósito viviente de los esfuerzos humanos por cruzar el
aire hermanando a los pueblos, ha demostrado la solidez de su posición,
que conforma una figura irreemplazable.
AVIACION Y PRIMEROS VUELOS
La aceronovegacíón en el Ecuador tiene un remoto antecedente
con el asombroso y arriesgado vuelo que el quiteño José
María Flores realizó en 1842 a bordo de un rudimentario
globo sobre la ciudad capital. Después, dos o tres ascensiones
del mismo y de extranjeros, mantiene la vigencia de los aeróstatos
y lleva la novedad a otras ciudades del país.
En 1912 el primer avión vuela en el Ecuador. Es un "Farman"
motor de 50 HP., con el que el chileno Eduardo Molina hace demostraciones
en Guayaquil. Le seguirán el ecuatoriano Cosme Renella Barbato,
en 1913, con el célebre aparato "Patria I"; en
1915, otro piloto chileno, Clodomiro Figueroa, con dos máquinas,
una de las cuales ha sido construida por él mismo; y, en
1919, el ecuatoriano Pedro Traversari que cierra el período
de vuelos locales de demostración, como espectáculo,
sobre el puerto principal, como son todos los de esa época,
con un avión que lo ha diseñado y construido siguiendo
el ya famoso tipo Blériot. Todos estos vuelos cumplieron
a cabalídad sus fines: divulgar el conocimiento del avión
e interesar a la gente en sus grandes proyecciones. Circularon hojas
volantes, crónicas, noticias de prensa y tarjetas postales
recordatorias con la fotografía del piloto y de la máquina
que si no fueron voladas. hacen constancia del hecho.
En noviembre de 1920 tiene lugar el primer vuelo Interprovincial
desde Guayaquil a través de la Cordillera de los Andes hasta
Cuenca, con el avión "Telégrafo 1 " piloteado
por Elia Líut que conduce el Primer Correo Aéreo en
el Ecuador. Luego, extendiéndose hasta abril de 1921, el
piloto Ferruccio Guicciardi, en el mismo avión, volará
desde Cuenca hasta Tulcán, llevando casi siempre la valija
de correspondencia especial y terminará la asombrosa jornada
en Cali-Colombia.
El piloto francés Marc Guitenny en el avión "Quito"
hará en 1921 un vuelo local sobre la Capital, sin llevar
valija.
De 1922 a 1924 los pilotos instructores de la Misión Italiana
en la Primera Escuela Militar de Aviación, comienzan vuelos
en la provincia del Guayas, avanzando a otras del litoral. Uno,de
ellos, Atilio Ganzini, realiza el primer vuelo directo Guayaquil
- Quito.
Desde 1926. los pilotos militares ecuatorianos Mantilla, Vélez,
Borja, Monge, individualmente o en escuadrilla, comienzan a unir
Costa, Sierra y Oriente, estableciendo rutas y transportando correo.
Como demostración de su adelanto, en su oportunidad, conducirán
sus máquinas fuera del territorio nacional a varios países
americanos.
Cuando la Sociedad Colombo-Alemana de Transp- Aéreos (SCADTA),
que tenía ya una gran hoja de servicios en el país
vecino, formaliza un contrato con el Gobierno nacional en 1928 para
establecer "el servicio de transportes aéreos a lo largo
de la costa del país", queda autorizada para iniciar
operaciones y con ello comienza poderosamente la aviación
comercial en el país, no solo en las incipientes vías
nacionales sino también en las internacionales, pues el correo
aéreo regular enlaza el Ecuador con Colombia, Panamá,
Norteamerica y, eventualmente. Europa.
Casi al mismo tiempo la compañía norteamericana Pan
American Airways Inc. que, con una subsidiaria operaba en Perú,
contrata con el Gobierno la conexión con ese país.
Más tarde, transformada en "Panagra", establece
el vuelo regular con Panamá, EE.UU. y después con
Chile, Argentina y Uruguay. La Competencia terminará con
Scadta, y Panagra tendrá un monopolio de New York a Montevideo,
cerrando el círculo continental por Río de Janeiro
y las Antillas.
Para 1930 ya se construyen los aeropuertos de Guayaquil y Quito
con lo que el transporte aéreo de pasajeros y correo, dentro
y fuera del país, tiene un gran crecimiento.
El vuelo combinado avión-dirígible entre Ecuador y
Alemania en 1932 lleva piezas postales comunicando en ambos sentidos
los puntos finales de la ruta del Zeppelin. Con el dirigible Hindenburg,
en 1936. se hacen envíos aéreos rápidos y direc.
tos a través del Atlántico en conexión con
Panagra hacia la costa del Pacífico.
La Sociedad Ecuatoriana de Transportes Aéreos -SEDTA-, en
1935, es la primera empresa nacional con capitales alemanes que
viene a revolucionar el transporte de pasajeros y correo con el
legendario Junkers cuyas alas cubren todo el terrítorio ecuatoriano-
donde su nombre se hace famíliar.
ANDESA da el primer paso firme a las líneas comerciales ecuatorianas
en 1946 y AREA abre para el Ecuador una nueva era en 1959. uniendo
Quito con Guayaquil mediante el avión Fairchild-jethélice.
Después de la Segunda Guerra Mundial, el avance de las comunicaciones
aéreas no tiene paralelo. La aviación militar acusa
progresos notables. Crece el número y la calidad de empresas
comercia. les nacionales, ayudando a que el Ecuador se coloque al
mismo nivel que otros países y las líneas europeas,
favorecidas con los adelantos tecnológicos, aumentan frecuencias
y volumen con sus grandes aviones, constituyéndose en el
servicio básico e indispensable para recorrer el mundo. Y
aunque parezca extraño, siguen existiendo primeros vuelos
por su misma naturaleza, por la ruta, por la máquina, por
la transportadora. El camino Iniciado por el pequeño avión
con motor de 50 HP. no ha concluido con los poderosos y sofisticados
-DC-10 o Jumbo 747, sino que sigue amplíándose interminablemente.
SELLOS POSTALES PARA CORREO AEREO
En 1865 se emiten las primeras estampillas postales para cubrir
las necesidades de la Administración de Correos de entonces,
que ofrece al usuario el transporte de cartas y encomiendas por
vía terrestre y en escala menor, por vía fluvial o
marítima. Aunque lento, es también regular el servicio
marítimo al exterior siempre con enlace en Guayaquil.
Al producirse los primeros vuelos, llevan valija con cubiertas conmemorativas
casi exclusivamente, pues el servicio es especial y ocasional. Para
el franqueo o porte de correos se utilizan las únicas estampillas
disponibles a la fecha. Aparte de las cubiertas de colección,
ahora escasas, y que tienen el carácter de clásicas
(1920-1930). hay alguna correspondencia personal y pocas de relación
comercial o de negocios.
El contrato del Gobierno con SCADTA (1928), regulariza el servicio
y comienza el empleo de sellos postales aéreos específicos,
que en este caso emite la empresa pues no tiene subvención
oficial y está autorizada a cobrar el porte para el transporte
de correspondencia vendiendo sus propias estampillas, las usadas
en Colombia, con el sobrecargo "Ecuador-Provisional" que
se ha hecho famoso. Al año siguiente, la serie "Definitiva"
Impresa en Alemania por la transportadora, con motivos nuestros,
es la que comienza la lista de sellos aéreos especializados.
Por necesidad del servicio y la premura del tiempo, las cubiertas
SCADTA tienen franqueo doble: a) sellos de correo ordinario con
los nuevos de correo aéreo; y b) mixto, sellos colombianos
y ecuatorianos para el servicío ordinario.
La primera serie emitida directamente por el Gobíerno aparece
en 1929. reproduciendo el avión Fairchild-71 de Panagra que
hace el primer vuelo directo comercial Quito - Guayaquil.
Establecida así la distinción entre correo ordinario
y correo aéreo, las emisiones comienzan a hacerse para las
dos clases y, sin embargo, del mayor volumen que va tomando el transporte
aéreo, indefectiblemente las series se componen con estampillas
para uno y otro.
Aparte de los repugnantes y antifilatélicos s obrecargos,
con los que mucho se ha exagerado. la Dirección de Correos
tiene en su haber exitosas realizaciones con las estampillas del
Telégrafo 1 y su propietario J.A. Castillo, TAME, LUFTHANSA,
astronáutica mundial, conquista de la Luna, pero, generalmente
ha desaprovechado motivos y oportunidades múltiples, para
destacar efemérídes, además de enaltecer técnica
'y estéticamente los sellos aéreos.
CUBIERTAS CONMEMORATIVAS.
Todo momento pasan de mano en mano, sobres y más sobres.
dentro de- un universo que los usa en miles de formas, colores,
materiales, para guardar, envolver, transportar todo lo que cabe
en la imaginación y en las posibilidades. Si alguien colecciona
sobres, debería dedicar su vida entera a reunirlos y nunca
alcanzaria a tener una colección completa.
Por exclusión, no todos los sobres que nos entrega el cartero
son coleccionables filatélicamente hablando, hay sobres especiales
y otros que son comunes.
Quienes coleccionan sobres de Primer Día de Emisión,
exigen que la cubierta tenga no sólo el sello postal que
sale a luz, sino el cachét o matasello alusivo, con fecha
de identificación y la viñeta que grafíca el
acontecimiento. Una temática de¡ país o mundial,
es altamente apreciada por su valor y su belleza.
Los sobres de Primeros Vuelos son la historia de la Aviación
Ecuatoriana, pues cada pieza es el compendio de un hecho trascendental
que dejó de ser el viaje de un piloto conduciendo una máquina,
para constituirse en el mejor documento vivo que nunca pierde actualidad
y más bien, con el transcurso del tiempo, va tomando un relieve
y una importancia que quizá pasó desapercibida en
el momento de producirse. El sobre es la crónica por excelencia,
la fotografía perdurable, el eslabón que ata el pasado
con el presente, la justificación de una realidad que se
produjo bajo una serie de circunstancias de tiempo y de espacio,
el recuerdo imperecedero de un hombre y una fecha no simplemente
referencíal, sino el determinado minuto de su vida nacida
en el ayer y conservada en la lozanía de un sobre volado
que bien podría, en estos términos, parangonarse con
una pieza de museo, única o repetida en contados ejemplares,
sin necesitar añadir nada a sus inscrípciones y estampillas.
de porte, para hacerse conocer por lo que es y lo que vale.
De esta suerte, ya podemos advertir que se han juntado varios elementos
para conformar- las piezas- 1) fecha, 2) vuelo, 3) avión,
4) piloto, 4-a) autógrafo, 5) transportadora, 6) número
de piezas voladas. 7) cachét, 8) color de tinta del cachét,
9) viñeta y/o inscripción, 10) franqueo, 11) matasellos
de la oficina de correos, 12) fecha de salida y de llegada en la
ruta, 13) otros datos.
Dentro de estos límites encontramos claramente la figura
formal y precisa de la que hemos venido hablando: una simple envoltura
de papel que es volada en determinada fecha y que cumple los anotados
requisitos.
Con las cubiertas así especificadas, tenemos la formación
de extraordinarias colecciones, el estudio sistemático de
las piezas la promoción de emisiones postales, la difusión
de valores nacionales e internacionales, el verdadero conocimiento
que del Ecuador se tiene en muchos países.
Del tema se han preocupado y lo han divulgado meritoriamente, entre
otros: Meneses 1936, Gebauer 1936, Kessler 1936, Campaña
1937. Massida 1960 Levi-Castillo 1961, Harrís 1975, Tobón
1979 y mí padre César Fuentes Mera 1936, a quienes
debemos gratitud y reconocimiento por haber fijado el concepto de
la especialidad y dejarnos expedita una gran tarea por realizar.
Definitivamente, ha llegado el momento oportuno para detenernos
a considerar en toda su profundidad el avance que el hombre ha experimentado
y los adelantos a que ha llegado por obra del avión y del
correo aéreo, en gracia a cuyo impulso, las metas fijadas
se rompen de minuto en minuto y los alcances, no dejan de maravillarnos.
Tanto nos hemos acostumbrado a ellos, que son parte de nuestro vocabulario
diario y por eso les restamos importancia. Mas debemos revalorizar
la materia, actualizarla si cabe y mantenerla constantemente en
los sellos de correo aéreo puestos en manos de todo el mundo
para memorizar la ilustracíon y su contexto, haciendo igual
con las cubiertas que, caaa vez, reafirman su misión trascendental.
CONCLUSIONES
1. Si bien es cierto que a la presente fecha los primeros vuelos
y vuelos especiales son cada vez menos frecuentes, es indudable
que siempre existírán nuevas oportunidades que mantendrán
abiertos los caminos del aire a las comunicaciones humanas, por
lo que se recomienda a la Dirección General de Correos y
a las sociedades filatélicas que mantengan viva la especialidad,
emitiendo en cada ocasión tarjetas o enteros postales, sobres
y sellos postales alusivos.
2. La bibliografía ecuatoriana es escasa. por lo que se recomienda
a los especialistas investigar en la temática y aportar con
sus estudios al mejor conocimiento de los sobres volados y de la
aerofílateHa en general.
3. Recomendar que en las Exposiciones Fílatélicas
se mantengan o se instituyan las secciones de: Colecciones de sobres
ecuatorianos de primeros vuelos; Colecciones de sobres volados de
todo el mundo y literatura aerofilatélica.
4. Crear oficialmente el Premio "CESAR FUENTES MERA".
instituido por la familia del ilustre aerofilatelista quiteño,
entusiasta y esforzado propulsor de la temática en el país,
presea que será discernida a la mejor colección de
sobres ecuatorianos de primeros vuelos que se presente en las futuras
muestras ecuatorianas.
5. Pedir a la Dirección General de Correos la emisión
de una parte de estampillas con los pilotos y los aviones que hicieron
la gran primera época aérea del Ecuador: Molína
1912, Renella 1913, Fíqueroa 1915, Traversari 1919, Liut
1920, Guíccíardi 1920, Canzini 1924, Mantilla 1930,
Vélez 1930, Borja 1930, Monge 1932.
6. Solicitar a la Dirección General de Correos que emita
una serio de sellos postales conmemorando los 55 años del
Primer Raid de Circunvalación al Ecuador realizado por la
escuadrilla militar de los pilotos Renella, Mantilla. Borja, Monge
en 1932, ilustrándola con las fotografías de los pilotos
y de¡ avión "Ecuador I"
7. Recomendar a la Fuerza Aérea Ecuatoriana que. en relación
con la conclusión 6), en la fecha de lanzamiento realice
un vuelo similar llevando cubiertas y cachéts alusivos.
8. Recomendar a la Dirección General de Correos que evite
a todo trance resellos o sobrecargas, que dañan el sello
postal y ocasionan grave descrédito al país.
9. Pedir a la Dirección General de Correos la emisión
de sellos aéreos en series progresivas con los logotipos
o distintivos y fechas iniciales de las compañías
aéreas comerciales nacionales: Andesa 1946, Ateca 1947, Trasandina
1948. Area 1949. Santa 1950. Ecuatoriana 1957, Lia 1958, Tame 1952.
Tao 1960. San 1964. Saeta 1966, Cóndor 1978.
10. Pedir a la Dirección General de Correos una emisión
de estampillas, en series consecutivas, como reconocimiento a las
líneas aéreas extranjeras que han servido y sirven
al Ecuador, mostrando uno de sus aviones característicos
y la fecha en que iniciaron sus rutas: Scadta, Atlantic 29, 1928;
Panagra, D-C-7-8 El Interamericano, 1935; Sedta, Junkers, 1935;
Braniff, D-C-7, 1948; Avíanca, Douglas -D-C-4,1945; KLM.
1957; Air France Jumbo 747. 1958; Iberia 1968; Lufthansa, DC-10,
1965; Lan Chile, Jet Caravelle, 1965; etc.
11. Tributar un voto de aplauso, afecto y simpatía al colega
Justo P. Campaña Zúñiga que, desde su nativa
Guayaquil. irradió al Ecuador todo y al mundo, su vocación
y entrega. por la aerofilatelía .nacional a la que elevó
y dignificó, consagrándose él mismo como un
connotado especialista y ennobleciéndola con su ejemplar
esfuerzo, por lo que el Primer Congreso Ecuatoriano de Filatelia,
por unanimidad, lo declara "in-absentía" su Miembro
Participante de Honor, extendiéndole al efecto, el Acuerdo
correspondiente.
12. Expresar su aplauso al Presidente y todos los miembros del
Club Fílatélico Guayaquil de 1977. y a Leo J. Harris,
quienes ese año, dieron un importante paso en favor de la
aerofilatelia ecuatoriana al editar el magnífico libro: "Primeros
Vuelos y Vuelos Especiales del Ecuador, constituido desde entonces
en el imprescindible auxiliar del coleccionista y su mejor fuente
de información.
13. Excitar al 1. Concejo Municipal de Quito, para que en el Libro
de Oro de la Quiteñidad, inscriba con caracteres de honor,
los nombres de don Pedro Freile, don Salvador Bucheli y don Rafael
Tobar, quienes en 1920 adquirieron en Europa un avión SPAD-VII
bautizado con el nombre de "Quito 1" que hizo su primer
vuelo de demostración piloteado por Elia Liut el 23 de enero
de 1921. dando a lá Capital de la República la satisfacción
de contribuir al establecimíento de la avíación
en el, país.
14. Recomendar a la Fuerza Aérea Ecuatoriana, a la Dirección
General de Correos y a FESOFIL, propicien y realicen un movimiento
nacional de exaltación, homenaje y reconocimíento
al Mayor Jacinto A. Vélez, único sobreviviente del
grupo de alumnos fundadores en 1922 de la Primera Escuela Militar
de Aviación, que al brevetarse, en 1924 alcanzó la
Primera Antiguedad; después en el curso avanzado en 1926,
en Italia, dejó muy en alto el nombre del Ecuador; que fue
parte de la famosa Escuadrilla Militar de 1930 haciendo el primer
vuelo directo Guayaquil - Quitó; y en ese mismo año,
integró el escogido grupo de oficiales pilotos que con honor
dejó establecidas las rutas aéreas en todos, las provincias.
ecuatorianas.
15. Tributar un voto de aplauso a la Asociación Filatélica
Ecuatoriana que. desde 1936, fecha de la Primera Exposición
Filatélíca, en todas las muestras que ha realizado,
ha colocado en preponderante sitial a la presentación de
temas de aerofilatelia y, en su órgano oficial "El Coleccionista
Ecuatoriano ha dado énfasis a la divulgación de esta
importante especialidad.
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