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El Negociado de
Estampillas de la "Estación Cayambe" del Ferrocarril
Norte en 1928
Por Roberto Leví Castillo reproducido
del "El Telégrafo 3 de Enero de 1960"
Este verdadero negociado hecho por un diplomático
boliviano y dos Ministros de Estado de la dictadura del Dr. Isidro
Ayora pasará a la historia como uno de los más inmorales
de esa nefasta época de la filatelia del Ecuador.-
Habiéndose desvalorizado la Emisión
Conmemorativa del Centenario de Guayaquil, quedaban remanentes de
los sellos postales de 30, 70 y 80 centavos, que estaban aún
intactos en cambio existían otro que habían sido regresados
de varios lugares de la República en mal estado. Las emisiones
totales de estos timbres postales no habían sido muy abundantes
de los de 30 y 70 centavos eran un total de 20.000 y de los de 80
centavos, el total era de 155.000; como para la época eran
sumas muy grandes y no se llegaba a gastar tanto en franquear correspondencia,
muy pocos se usaron de estos sellos postales quedando un remante
bastante considerable en la Dirección del Tesoro.-
La ocasión de inaugurar el 5 de Julio
de 1928una estación en la población de Cayambe, al
norte de Quito, fue suficiente motivo como para que se hiciera una
emisión "conmemorativa", legalizada con un decreto
hecho para tapar la realidad; he aquí el texto publicado
en el "Registro Oficial" Nº 639 página 7175
de 1928, tal cual apareció dicho decreto promulgado:
Nº 258
Isidro Ayora Presidente Provisional de la República
Considerando:
Que es necesario la memoria de los hechos que significan proceso
efectivo del país:
Que la inauguración que se efectuará el 8 del mes
en curso de la sección Quito - Cayambe del Ferrocarril de
Quito a Esmeralda constituye uno de esos hechos:
Decreta:
Artículo primero.-
La historia filatélica de este período
es nefasta por la presencia de un diplomático Bolivariano,
quien dirigía de una forma siniestra, cada nueva emisión
postal manipulada por este distinguido filatélico de acomodo
y por dos Ministros de Estado, que actuaban como sus socios y los
que hacían lo que este señor les indicaba hacer.
La iniciación de los trabajos del
Ferrocarril Quito-Esmeraldas fue un motivo para hacer una sobrecarga
de acomodo la que se realizó sobre estampillas ordinarias
de la serie de "Presidentes de la República" en
vigencia y sobre una serie conmemorativa del "Centenario de
Guayaquil".
Con el objeto de crear una rareza seleccionaron
dichos piratas de la Filatelia las hojas que debían ser sobrecargadas,
ordenando al regente de la "Imprenta Nacional" que hicieran
normales e invertidas es decir que de un mismo tipo de estampilla,
hiciera la mitad normales y la mitad invertidas, he aquí
que dicho empleado entendió mal y para desgracia de los especuladores
hizo la totalidad de unas invertidas y la totalidad de otras rectas,
es así que existen algunas rectas y otras que tienen la sobrecarga
invertida, e la serie de 6 estampillas.
Sin embargo esta serie, hoy tan escasa es
absolutamente legal, pues los autores cuidaron en todo momento de
enviar 419 series a la "Unión Postal Universal"
en Berna y de hacer promulgar el respectivo decreto en el "Registro
Oficial", por lo tanto no hay más que aceptar esta serie
como legal, pues lo es por todos los lados que se la mire, desgraciadamente
la sobrecarga está tan mal hecha y a veces tan borrosa, que
da pena poseer una cosa así en una colección de estampillas
tan bellas como son las ecuatorianas de esa época.
He aquí el decreto, "Página
553 .-
Registro Oficial" Nº 60 de junio 17 de 1926.
Presidencia Provisional. El Presidente Provisional de la República.
Considerando:
Que en los grandes hechos nacionales, es necesario un homenaje verificado
por los pueblos cultos:
Que con motivo de la inauguración del Ferrocarril Quito-Esmeraldas
es oportuno que circulen timbres postales conmemorativos, con la
figura de la locomotora, como la primera que correrá en la
línea comprendida entre Quito e Ibarra;
Decreta:
Artículo primero.- Reséllense
con las palabras "Ferrocarril Norte - Julio 8 de 1928- Estación
Cayambe" y con los valores de 10 y 50 centavos y Un sucre,
4.500; 5.000 y 4.500 timbres postales de cada uno de los valores
de 30, 70 y 80 centavos, respectivamente de la emisión conmemorativa
del Centenario de Guayaquil.-
Artículo Segundo.- Los timbres postales
así resellados se expenderán para su uso exclusivo
en el franqueo de la correspondencia que se deposite en las oficinas
de Correos de la República a partir de esta fecha y hasta
que se agoten.-
Artículo Tercero.- La Dirección
del Tesoro procederá de inmediato al resello de que se habla
en el Artículo Primero.-
Artículo Cuarto.- Los señores
Ministros de Instrucción Pública y Correos y de Hacienda,
quedan en cargados de la ejecución del presente decreto.-
Dado en el Palacio Nacional en Quito a 4
de julio de 1928 (f) Isidro Ayora.-
El Ministro de Instrucción Pública, Correos etc. (f)
D. Córdova Toral.
El Ministro de Hacienda (f) S. Sáenz de Tejada y D.
Es copia.- El Subsecretario de Hacienda, (f) C. Uribe Quiñones.-
La forma como se realizó la sobrecarga
fue algo realmente disparatado y deliberadamente con el fin de crear
"errores" tales como doble sobrecargas, sobrecargas borrosas,
omisiones de sobrecargas et., etc.-
Se enviaron de cada estampilla 419 a la "Unión
Postal Universal" en Berna para su distribución a los
distintos museos postales.-
La sobrecarga del "Ferrocarril Norte
/ julio 8 de 1928 / Est. Cayambe" se hizo en tres líneas
y en dirección diagonal de izquierda abajo hacia la derecha
arriba, en tinta roja y los nuevos valores se hicieron en dirección
contraria cruzándose en forma de X y viniendo de izquierda
arriba hacia la derecha abajo en forma diagonal. Esta impresión
se hizo en tinta negra para las legales y para las supernumerarias
se usó una tinta negro - azulada, creada en la "Imprenta
Nacional" por el diplomático boliviano, quién
personalmente creó los colores en otra emisiones anteriores
y estaba ávido de crear "rarezas" y hacer fortuna
a base de las estampillas del Ecuador, en unión con su dos
"socios" en estos sucios negociados: los dos Ministros
de Ecuador!...
Todas las estampillas no llevan la misma
sobrecarga, las "normales" son pocas relativamente pues
para cada hoja y cada estampilla se hacían combinaciones
para crear errores; ésta emisión es talvez la que
más errores tiene de las sobrecargadas ecuatoriana todos
hecho ex profeso por los "socios"; se sabe por documentación
que existe aún en el Ministerio del Tesoro, que se sobrecargaron
más estampillas que las prescritas en este decreto y que
inclusive se sobrecargaron estampillas que estaban dadas de baja
por estar picadas y sin goma por haber venido de oficinas de la
Costa, en donde habían quedado largo tiempo expuestas a la
humedad y los insectos!...
La gran mayoría de estas estampillas
sobrecargadas muestran sobre la goma manchas de moho y algunas usadas
tienen pequeños huequitos de polilla; eso se debió
a que se enviaron a la venta las más dañadas y el
Diplomático Boliviano y los dos Ministros de Estado "adquirieron"
las que estaban en buenas condiciones fuera de las que se sobrecargaron
supernumerariamente!...
El Catálogo "Stanley Gibbons"
indica en su página 313 lo siguiente con respeto a estas
estampillas: "Las sobrecargas genuinas sobre estas tres estampillas
son en azul -negruzco, el tono azulado se hace claramente aparente
bajo el lente. Las sobrecargas en negro intenso son falsificaciones"
(?)
Nada más ajeno a la realidad que esta
nota, pues la sobrecarga original fue negro intenso, en cambio la
sobrecarga azul negruzca se vendía procedente de Buenos Aires,
en Europa y se indicaba que era la "legítima",
posiblemente por venir de uno de los "socios" y del más
importante de los actores de este negociado; inclusive dicho señor
vendía "errores" y con todo cinismo daba como "falso"
lo que se había usado como legal en el propio país!.
Cartas con estampillas de esta emisión cursadas normalmente,
tienen la sobrecarga en negro intenso, además es necesario
advertir también que siendo la emisión de estas tres
estampillas sobre las que se hizo la sobrecarga muy limitada.
No era en ninguna forma "negocio" para nadie sobrecargarlas;
en cambio que todas las sobrecargas que existen fueron dirigidas
por el diplomático boliviano quien con el fin de hacer más
raras las que él vendía como "genuinas",
pasó la voz a Londres a "Stanley Gibbons", que
las habían sido emitidas legítimamente por el Gobierno
eran "Falsas" y las que él había emitido
y vendido supernumerariamente, eran las únicas "Legítimas".
He aquí como la liebre le tira a la escopeta!...
Esta emisión está confusamente
sobrecargada. Muchas veces han hecho trasposiciones deliberadas
y han impreso las estampillas al revés o la han hecho hacia
un lado o han impreso sólo una parte del texto o han hecho
que deliberadamente se peguen las hojas par hacer "impresas
en ambos lados"; en fin, es tal el relajo que prácticamente
podemos llamar "errores" a las pocas estampillas centradas
y normalmente impresas es deprimente en una hoja ver la forma deliberada
como se ha hecho la sobrecarga para producir "errores",
y como se ve a mil leguas la descarada intención de los "Socios"
de estafar al coleccionista y crear una emisión "rara"
para ellos posteriormente hacer lo mismo que hicieron con "Estación
Otavalo" y "Asamblea Nacional" que la manipularon
a voluntad creando sellos raros y "errores" en cantidades
comerciales, estos destinados a los cazadores de "rarezas"
que repagarían por exhibir en sus álbumes esta verdadera
"Comedia de Errores" y sé positivamente que en
Estados Unidos ha habido personas que han repagado sobres con estas
estampillas en "error", matasellados con matasellos falso.
La fuente de estos sobre puede ser Buenos Aires; o en la época
en que aún vivía uno de los socios, quien tenía
hasta la hora de su muerte en venta las estampillas "normales"
con tinta negra y los "errores".-
Yo compré a uno de sus herederos algunas
series de es emisión con y sin "errores", todas
con la sobrecarga con tinta negra y roja. Compruebo así que
no hubieron sobrecargas "falsas" sino que cuando se acabó
la mezcla de tinta negra y azul, emplearon en la sobrecarga tinta
ordinaria de tinta negra o viceversa!...
Esta emisión, como todas las otras
de esta época, demuestra hasta qué punto llegó
la influencia del diplomático extranjero y cómo aplicó
sus conocimientos para sacar el mayor provecho posible a su estadía
en el Ecuador. Era una época anárquica, en que cada
cual hacía lo que le daba la gana; cada Ministro de Estado
hacía en su cartera lo que deseaba, pues existía una
virtual dictadura dirigida por el Dr. Isidro Ayora, quien posiblemente
vivía confiado en la "rectitud" y "patriotismo"
de sus Ministros de Estado. Sin embargo éstos aparentemente
actuaban sin control de ninguna especie en el caso específico
de las estampillas, no sólo se sobrecargaba un número
"simbólico", sino que se seguían sobrecargando
supernumerariamente, creando "ensayos", "errores",
cambios de color y un montón de arbitrariedades, llegando
el colmo de esto a que el Ministro boliviano dirigía las
mezcla de colores que debían usarse en las sobrecargas y
ordenaba e la "imprenta Nacional" los errores" que
debían hacerse y cómo se debían limar los tipos
para crear letras omitidas y la mar y sus peces.-
Esta esporádica serie de emisiones
se realizaba con el final propósito de hacer un número
limitadísimo de cada una, hacerlo circular unos pocos días
y luego repartirse entres sí lo que quedaba. La prueba de
esto más notable es el hecho de que la única "fuente"
de aprovisionamiento en el país fue hasta su muerte uno de
los Ministros de Estado que fuera el "socio" del negocio
con el diplomático boliviano.
A su muerte, el material filatélico
quedó en manos de sus herederos que lo vendieron muchas veces
a precios irrisorios, por desconocer el verdadero valor material
y filatélico de lo que tenían entre manos y así
la Justicia Divina evitaba que se continuara haciendo una venta
a precios abusivos de estampillas manipuladas, para propio beneficio
en una manera poco patriótica, filatélica y bastante
abusiva.-
El veredicto de la Historia es condenatorio
contra este tremendo "negociado", pues el resultado ha
sido crear una escasez de la hermosa emisión conmemorativa
del "Centenario de Guayaquil", que fuera sobrecargada
por estos piratas de la Filatelia Ecuatoriana en varias emisiones
y en tantos otros negociados, además de la confusión
que ha traído al coleccionista, tanto nacional como extranjero,
por el cinismo de uno de los "socios" de establecer comparaciones
entre lo que el llamaba sobrecargas "legítimas"
y "falsificadas" , cuando no existe hoy la menor posibilidad
de establecer cuál es cuál pues existen varios tipos
de sobrecargas, sobre estampillas deliberadamente destruidas para
evitar que se siguieran sobrecargando y haciendo la competencia
a los "Socios".-
Este período de 1925 a 1932 es nefasto
para la historia Filatélica del Ecuador, pues jamás
existió tanta arbitrariedad. Entonces ¿Cómo
podría uno de los "socios" que aún vive
en Buenos Aires establecer que una sobrecarga no fue fabricada por
él?.
Posee el acaso la fórmula "secreta"
de las tintas usadas en la fabricación de la sobrecarga o
tiene algún indicio particular para establecer tal rareza;
otra que ciertos documentos y certificaciones obtenidas de la Dirección
General de Correos a instancia de uno de los "Socios"
que era Ministro de Hacienda y que poseía en sus manos el
material que estaba desmonetizado y que lo sobrecargaba a voluntad
y como les venía en gana, bajo la égida del gran asesor
técnico que era el diplomático boliviano, quien era
la eminencia gris que dirigía la producción de "errores"
en masa y de barbaridades destinados a venderse en altos precios
a los coleccionistas, que por el capricho de tener en su colección
algo fuera de lo común, no vacilaban en repagar estas producciones
comerciales hechas con las sobrecargas con la más absoluta
y cínica impunidad. Con la sanción y ayuda del nefasto
Gobierno "Juliano", que se constituyó en una mancha
negra que tuvo que soportar por casi una década el país!...
Estas narraciones históricas no son
contra nadie en particular son sólo comentarios sobre la
Historia Postal del Ecuador, que es la que ya fue dado su veredicto
definitivo y condenatorio de los abusos de una época de arbitrariedades,
relajo y cinismo sin iguales en la historia de nuestro país.-
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