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Las Falsificaciones
de las Primeras Estampillas del Ecuador
Por Roberto Leví Castillo reproducido
del "El Telégrafo 20 de Agosto de 1961"
En cada actividad filatélica y en
cada País del mundo, nunca dejan de faltar las falsificaciones,
inclusive al hablar de las estampillas llamadas "Clásicas"
existe por cada legítima, unas doce ilegítimas que
han sido hábilmente falsificadas.
En el caso del Ecuador, las falsificaciones
llovieron, pues a base de las mal llamadas "Reimpresiones".
Los falsificadores, que muchas veces las tomaron como verdaderas,
procedieron a reproducirlas en todo su cúmulo de errores,
aumentando algunos de estos y dejando al estudioso la posibilidad
de poder establecer fácilmente las falsificaciones y éstas
siendo tan burdamente hechas, permitían a simple vista establecer
su existencia.
La Medio Real Azul, tiene el sol con la cara
claramente grabada y se puede ver la nariz, los ojos y la boca,
que en las legítimas no se pueden distinguir, existen 28
rayos alrededor del sol. El patrón de líneas en zigzag
es grueso y toscamente hecho, habiendo únicamente tres para
cada pieza. La rama de laurel del lado izquierdo presenta apenas
nueve hojillas. La bandera del lado derecho tiene cinco franjas
blancas y la de la izquierda también tiene el mismo número
de franjas. El fasces apenas se la puede reconocer y no se observa
la proyección de la cabeza del hacha hacia la punta izquierda.
El barquito no lleva bandera y lo que debería ser la chimenea
aparece como una palma con un encabezamiento en forma de cúpula.
Se observa 102 perlitas en la Corona de Perlas, además se
observa que no hay espacio entre "ECUADOR Y CORREOS, y la segunda
R de correos tiene una línea que la hace aparecer como si
fuera una B; las líneas verticales de sombra son espaciadas
y en menor número que en las originales y las perlitas son
pequeñísimas; el cóndor parece mas un ganso
y el trabajo es rudamente hecho posiblemente este tipo de estampillas
se hicieron en Hamburgo en donde los Spiro Gebruder.
Las imitaciones Fournier tenían la
impresión hecha en papel grueso, unas veces poroso y otras
delgado y granuloso; el barquito se halla en el aire y en vez de
caduceo lleva una especie de palmera y las líneas de sombra
son muy limitadas; las letras de la palabra MEDIO REAL son mas altas
y gruesas, siendo ésta una burda imitación aún
de las mismas "reimpresiones" que felizmente era para
el experto un medio de comparación especialmente para el
estudioso pues la coloraciones y la impresión en papel de
celulosa permitían fácilmente estudiar con la lámpara
de cuarzo su autenticidad, dando una sombra negra, en vez de la
blanca de las legítimas y de las primeras reimpresiones mas
son iguales aparentemente a las de la segunda reimpresión
de 1893.

Las falsificaciones de un REAL muestran una corona de perlas con
108 perlitas muy irregulares en porte y forma, unas veces unas encima
de otras, aparecen solamente tres líneas en zigzag cada una
de cuatro piezas. Las palabra ECUADOR CORREOS están en letras
delgadísimas pero el bordeado es mas grueso que el grosor
de las letras. Las palabras UN REAL son mas gruesas y las cruces
en los cuatro costados son gruesísimas; además las
palabras llenan totalmente la parte inferior de la estampilla y
no hay puntos antes y después de ellas. Cada bandera tiene
cinco franjas y el sol tiene 28 a 30 rayos confusos; el cóndor
parece un ganso y la rama de laurel tiene únicamente nueve
hojillas. EL UN REAL es de un color bermellón o anaranjado
amarillento, el sombreado lleva debajo del ovalo 55 líneas
verticales mas o menos.
El papel usado es blanco de celulosa, poroso o liso, delgado o grueso.
La tinta usada es del grupo de las anilinas. La impresión
es litográfica y se han obliterado con la cancelación"3154"
y con los rombos en puntas con la palabra FRANCA en el interior.
El asunto de las falsificaciones es tanto
más grave cuanto que en el pasado se han vendido muchas veces
al neófito y aún a ciertos coleccionistas no muy técnicos,
muchas de estas falsificaciones como si fueran verdaderas estampillas
y a un precio inmensamente grande de tal manera que realmente que
este artículo final de la serie se ha hecho con el fin de
que los lectores estén siempre alerta sobre este problema
tan notable de la Filatelia del Ecuador.
Existen dos falsificadores que especialmente
se dedicaron a hacer estas falsificaciones y fueron los Spiros Gebruder
de Hamburgo y Francois Fournier deLucerna.
Los Spiros Gebruder de Hamburgo era una casa
muy prominente de Europa y ya desde 1864 comenzaron a hacer imitaciones
en litografía de las estampillas difíciles de obtener.
El director de la empresa Philip Spiro inició la propaganda
de sus imitaciones por medio de la revista llamada "Der Detusche
Briefmarken - Sammler (El Coleccionista de Estampilla Alemán)
que iniciara su aparición en 1864 para popularizar las imitaciones.
Los impresores hamburgueses tomaban sus falsificaciones como un
negocio absolutamente legítimo y hacían la impresión
de las falsificaciones junto con otros trabajos litográficos
finos, como etiquetas de cerveza y tarjetas para escuela dominical
y todo tipo de trabajo litográfico y el éxito le sonrió
de tal manera que pronto la firma dominaba el mercado europeo vendiendo
sus falsificaciones por millones en hojas estándar de 5 x
5 estampillas sin goma nuevas o canceladas de antemano con matasellos
falsos.
El trabajo litográfico de los Spiro
Gebruder es tan bien hecho, que sus imitaciones como los llamaban
ellos se vendían por millones y mientras que los fabricantes
llamaban sus estampillas por su verdadero nombre y sin el ánimo
de estafar a nadie, sin embargo sus reproducciones eran tan nítidamente
imitadas que sólo un ojo entrenado podía distinguir
las verdaderas estampillas de las imitaciones de Spiro. Las dificultades
fueron aún mayores por cuanto los Spiro Gebruder trataban
a todo trance de imitar el papel y las características de
las estampillas verdaderas, de tal manera que solo un ojo muy experto
hoy en el día puede hallar diferencias estudiando el papel,
la sombra y las cancelaciones; sin embargo las piezas hecha por
los Spiro Gebruder son bellísimas y existen referencias de
ellas en las colecciones de los principales centros de expertización
del mundo.
Francisco Fournier, fue un maestro en lo
que a falsificación se refiere, pues a pesar de que él
vendía sus imitaciones con el nombre de "Facsímiles
de Estampillas Postales y Fuera de uso" y realmente no fue
Fournier tampoco un falsificador en el estricto sentido de la palabra
sino un "Creador de objeto de arte", según él,
se creaban facsímiles de las estampillas mas importantes
a un precio que pudieran pagar los coleccionistas que jamás
tendrían posibilidades económicas de poseer en sus
coleccione estampillas legítimas difíciles de obtener
o demasiadas caras
F. Fournier enviaba para la aprobación
tarjetas conteniendo sus diversas falsificaciones y entre ellas
hizo imitaciones bastante burdas de las estampillas de la primera
emisión de Ecuador posiblemente mal copiadas de las reimpresiones
de 1893. Felizmente para los coleccionistas, tales imitaciones son
fáciles de detectar y con un poco de cuidado es fácil
inmediatamente determinar su presencia por su porte y por las características
ya dadas en este mismo trabajo sobre tales imitaciones
El capítulo referente a la Primera
Emisión de Estampillas del Ecuador, no habría podido
estar completo sin haber hecho mención a las "Reimpresiones"
y a los "Facsímiles" o "Reproducciones"
con el fin de defender al coleccionista del Ecuador y sobre todo
al novato de los atracos que han sido cosa común de parte
de comerciantes sin escrúpulos que han vendido en el pasado
tales imitaciones por los sellos verdaderos. Verdad es que no existe
un gran número de tales sellos postales pero tampoco son
escasos como para no poder conseguirlos. Sin embargo hay que abrir
bien el ojo cuando se tiene delante uno de estos sellos postales
de la Primera Emisión y comprarlos solo después de
haber constatado con absoluta certeza, que se trata de los legítimos
y no de las imitaciones de Spiro Gebruder o Fournier
PRINCIPAL

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