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El sello de cuatro
reales
El sello postal de Cuatro Reales
es, indudablemente, uno de los más interesantes y raros
de
la filatelia ecuatoriana y, con toda propiedad, por su indiscutible
rareza, se lo ha llamado EL PRÍNCIPE
DE LOS CLÁSICOS ECUATORIANOS; pero no se le
ha dado toda la importancia que merece, posiblemente por desconocimiento
más o menos general de que son pocos los ejemplares auténticos
que existen, en contraposición con la gran cantidad de
falsificaciones que circulan en el mercado filatélico,
aceptadas por la mayoría de los coleccionistas como piezas
legítimas.
Desde hace algún tiempo cierto autor en diversas publicaciones,
tanto en el país como en el exterior, ha buscado desacreditar
a esta verdadera joya de la filatelia ecuatoriana, haciéndola
aparecer como espuria, y en el artículo que publicó
en el CONGRESS BOOK correspondiente a 1961 de AMERICAN PHILATELIC
CONGRESS, afirmó que fue falsificada en el año 1868
junto con otras tres: 2 Reales verdes Reales canela y 12 Reales
roja, por el Sr. Manuel Rivadeneira y su
hermana, y que estas personas fueron enjuiciadas por ese motivo.
Al hacer esta afirmación, dicho autor no quiere considerar
que esta estampilla no apareció en 1868 sino en 1866; que
tuvo uso indiscutido en el franqueo postal, como está probado
por cubiertas de esa época; que el contrato original con
el Sr Rivadeneira ordena la manufactura de TRES planchas que,
como hemos dicho, corresponden a las estampillas de Medio Real,
Un Real y Cuatro Reales, pues las de Un Real, en sus dos colores,
fueron impresas con la misma plancha; que ninguno de los tratadistas
de la época o posteriores jamás han puesto en tela
de juicio su legitimidad; que el valor de Cuatro Reales era necesario
para el correo exterior; que el tamaño de la plana se conforma
al de las de los valores de Medio y Un Real;
que la plana lleva líneas de marco
iguales a las de la primera época de impresión de
los otros dos valores; que nunca hubo tal juicio por falsificación
y que, suponiendo que lo hubiera habido, es absurdo imaginar que
al cabo de poco tiempo hubiera el Gobierno vuelto a contratar
con el Sr. Rivadeneira nuevas impresiones de estampillas, como
hemos probada por documento fehaciente; y que las estampillas
de 2 Reales verde, 8 Reales canela y 12 Reales roja, no fueron
falsificadas en el país, sino que es bien conocido que
lo fueron en Boston tanto que se las conoce con el nombre de las
falsas de Boston.
Por última, como prueba concluyente
de que esta estampilla fue legítima, en fecha muy posterior
a lo anterior, y gracias a su acuciosidad, el señor Miguel
Tobón encontró en el archivo histórico que
se conserva en la Casa de la Cultura Ecuatoriana el siguiente
documento que prueba sin lugar a dudas la existencia legítima
de esta estampilla:
No. 1291. República del Ecuador. Ministerio
de Estado en el Despacho de Hacienda Quito a 30 de Dcbre,
de 1865- Al Sr. Gobernador de la provinvcia- Se ha contratado
con el señor Manuel Rivadeneira la construcción
de cuatrocientas mil estampillas de portes de correo de a cuatro
rs. c/u, en trescientos ps., a buena cuenta de los cuales dispone
el Jefe del Estado se le den cincuenta ps, y se aplique al Arto.
75 del presupuesto general. Dios guíe a US
(f) Manuel Bustamante.
Si bien se contrataron cuatrocientas mil de estas estampillas,
es de suponer que por alguna razón no se cumplió
todo el contrato, sino sólo en pequeña parte, pues
la rareza de esta estampilla es indiscutible.
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